Especial sobre el Día de los Santos Difuntos

 

 
Consumo de licor y disturbios aumentan en fechas patrias
 
 
Lilliana Gómez
 
 
lgomez@crinformativa.es.tl
 
“Ni me recuerde lo que pasó ese día. A los vecinos nos dan tantas ganas de aislarnos que desearíamos poder enterrarnos, pero no podemos sepultarnos vivos”. Dijo con angustia doña Flora Ferlini, dueña de un negocio en los alrededores del Parque de Moravia, lugar donde una considerable cantidad de jóvenes ocasionaron disturbios el 15 de setiembre en los que se les pudo observar consumiendo licor, en riñas, lanzando objetos y teniendo sexo al aire libre.
 
 
En una conversación nuestra con el Comisario Daniel Calderón, Sub director de la Fuerza Pública nos comentó que la policía sólo pudo detener a siete de estas personas, a las que se les identificó, se les hizo el informe policial y luego las dejaron en libertad.
 
Sólo hubo un caso de resistencia agravada y este fue puesto a la orden del Ministerio Público, aún así, poco tiempo después fue liberado, pero con medidas cautelares.
 
 
Según la Socióloga Ana Delia Ramírez, las normas menores (contravenciones) no tienen una penalización con cárcel, porque este tipo de violación no tiene sanción. “La cárcel para muchos más bien es como un juego y por eso no cambian de actitud, siguen en lo mismo. La policía se llevó a estos jóvenes del lugar para alejarlos de la multitud, para que no pasaran a actos más fuertes como herir o hasta matar a alguien. La función primaria de la policía es vigilar”.
 
Estos individuos, según la investigación de sus referencias no poseían órdenes de captura ni antecedentes judiciales. Ellos quedaron en libertad ya que en materia de contravenciones, la penalización es muy baja. En estos momentos hay propuestas que están en estudio para hacer a esta ley un poco más estricta, ya que actualmente no existe ninguna sanción penal.
 
 
“La policía nuestra carece de educación superior y no tiene recursos suficientes, no se trata de colocar más policías en las calles. Habría que dotar a la policía de recursos y de educación. Un país educado sabe enfrentar todo este tipo de problemas.
 
 
Parte de la culpa de que esto suceda la tiene la ley. Un acto de vandalismo como este son contravenciones menores, hay que reformar ciertas leyes y gran culpa la tienen los Tribunales de Justicia porque no juzgan estas cosas, la policía arresta a la gente y poco tiempo después la deja libre”, añadió el historiador Max Hidalgo Johon.
 
 
Los vecinos de esta localidad comentan que ese es un mal que viene sucediendo desde hace años. Se trata de una banda de adolescentes de ambos sexos cuyas edades oscilan desde los 12 años.
 

No sólo actúan en días festivos, sino también en las noches, principalmente después de las 10 p.m., aunque aprovechan las fechas especiales para el consumo de licor y hacer de las suyas.
 
 
Hidalgo dice que esa es una forma de llamar la atención, ya que son jóvenes que necesitan ser escuchados, en estos tiempos los padres casi no están en la casa. También la influencia de la televisión transmite una falsa ideología que genera violencia e intolerancia.
 
 
El Ministerio de Seguridad Pública tiene un grupo de abogados trabajando en esas reformas y ya hay una propuesta en la Asamblea, pero el proceso es un poco lento.
 
 
 “En la mayoría de estos casos los jóvenes indisciplinados son personas que no tienen claros sus valores, sus principios y fácilmente los arrastran a ese tipo de conductas. Nosotros hemos estado recurriendo al trabajo comunal, al preventivo en escuelas, y con los padres de familia, añadió el Sub director la Fuerza Pública”.
 
 
La socióloga Ramírez afirmó que no hay control sobre la juventud. Se ha dicho que la gente tiene que hacer lo que la hace sentir bien y se ha tomado como: ahora puedo hacer lo que me dé la gana. El tipo de comportamiento social tiene que ver con un aspecto de carácter público, nacionalidad, de raíces históricas o institucionales.
 
 
Se han hecho esfuerzos de coordinación con la Municipalidad para tratar de restringir la venta de licor durante estas actividades, pero se ha visto amarrada. Se ha recurrido a la voluntad de los patentados para que durante la celebración de las actividades, principalmente en las de los desfiles, no haya venta de bebidas alcohólicas, pero no se ha logrado por el mismo espíritu de competencia entre los locales. Hemos detectado mucha venta de licor a los menores en esos lugares, eso si constituye delito y se debe tomar medidas penales contra los locales, expresó el Comisario. 
 
 
“Generalmente se reúnen a tomar licor. A veces se ven pleitos, les tiran piedras a las ventanas, asaltan, cortan cables y hacen quemas”. Ferlini es propietaria de un negocio desde hace 50 años y una vez se lo quemaron, nunca supo quien lo hizo, aunque por la actitud que han tenido estos individuos existen sospechas sobre ellos. También declaró que hace poco tiempo unos asaltantes atacaron al negocio del lado.
 
 
El historiador Hidalgo indicó que existe una gran influencia foránea. “Hemos adoptado otros tipos de cultura, nos hemos vuelto hombres masa e imitadores de otras culturas. Esto sucede desde 1492, cuando América Latina adopta nuevas costumbres, nuevos dioses, ídolos y cambian patrones de vida de un momento a otro”. 
 
“Una noche estaban reunidos al norte del parque y nada más se veía a la gente cuando salía corriendo a refugiarse. Quién sabe qué estaba pasando ahí, eso parecía una corrida con toreros improvisados cuando abren la compuerta, dijo Ferlini”.
 
 
Ramírez declaró que existe una transformación de conceptos Estado-Nación. Cuando se crea, hay una necesidad de culturización, pero la globalización nos ha llevado a pensar que el territorio no es suficiente, a veces que ni siquiera nos pertenece y los valores que iban asociados a los conceptos cívicos como el patriotismo, están ligados a este prospecto de Estado-Nación.
 
 
 
“No son caras conocidas, no sé de que lugares vendrán”, aclaró la propietaria del negocio.
 
 
 
Esto como un fenómeno de transformación de los conceptos Estado-Nación y de ahí los valores han cambiado.
 
 
 
Pero, ¿cuál es la solución?
 
 
 
La socióloga Ana Delia Ramírez explicó:
 
 
Hay que reforzar la unión familia-escuela, establecerse un lazo entre los valores del hogar y los de la escuela, ya que existe una ruptura entre estos dos puntos. Se crean dos discursos diferentes, por una parte los padres le dicen al joven una cosa y por otra parte en el centro educativo se le dice otra.
 
 
Si la violencia crece es una responsabilidad de todos, del padre, de los ciudadanos y de la institución educativa que se supone que es la encargada de reforzar los valores.
 
 
Hoy en caso de que algún joven haga algo indebido y el testigo le diga a su padre, lo primero que va a haber es un pleito entre adultos, por lo que muchos se evitan la molestia. Hemos trastocado los valores y la libertad. El desarrollo de una personalidad fuerte no tiene que ver con olvidarnos de que vivimos en grupo.
 
 
Tenemos que hacer conciencia, una auto reflexión para ver qué hemos estado haciendo, qué hemos dejado de hacer y cuáles de los valores tradicionales hay que retomar, es una responsabilidad compartida.
 
 
 
Los valores deben empezar en los padres.
 
 

¿Cómo podemos evitar estos incidentes?
 
 
 
 Por su parte, el Historiador Max Hidalgo Johon expuso lo siguiente:
 
 
Los padres de familia y los educadores tenemos que trabajar mucho, la comunidad tiene que estar atenta ante estos problemas.
 
 
La educación es fundamental. Una mente ociosa es una fábrica de diablos, por lo tanto mantenerlos ocupados en actividades deportivas, ponerlos a producir es necesario.
 
 
Hay que aceptarlos y ayudarles a sentirse útiles ante la sociedad, la Iglesia también toma un papel muy importante.
 
 
 
Los padres juegan un papel importantísimo con respecto a los valores y la educación de nuestros jóvenes, ellos son los responsables de saber dónde están sus hijos. Los padres necesitan aprender y tener valores, por ahí empieza todo.
 
 
Por otra parte, los muchachos tienen que valorar sus actitudes.
  
 
 
Existe agresión hacia la niñez y la juventud.
 
 
  
Interpretación del problema a nivel psicológico a cargo de la doctora en psicología, Mirta González Suárez, catedrática de la Universidad de Costa Rica.
 
 
 
Los medios masivos ya no reportan noticias que permitan entender mejor la situación del país o personal (lo que se llama  periodismo investigativo) , veamos como ejemplo la televisión y sus noticias: empiezan con accidentes de tránsito, siguen con robos y asesinatos, continúan con farándula, el tiempo y cierran con fútbol.  Si nos guiáramos por lo anterior este país parecería un campo de guerra por un lado y unas personas despreocupadas y "en otra cosa" por el otro. La realidad no es así: hay mucha gente solidaria, que hace cosas por el prójimo, que ayuda, que ama y se sacrifica por quienes tiene cerca, en fin, una Costa Rica esperanzadora que no corresponde con un mundo individualista  en el cual lo que vale es "ganar en la selva".
 
 
 
 
 
Ese es el mensaje cotidiano, pero también está Internet y los videos juegos que enseñan, sobre todo a los varones, que hay que matar para ganar y que siempre hay vencedores y vencidos. 
 
 
 
 
 
Sobre esos jóvenes, cabe preguntarse:  Se están cumpliendo sus derechos (el Código de la Niñez y la Adolescencia, como mínimo)?  Tienen alimentación, educación, esperanza en el futuro? Se les trata con respeto y amor de parte de su familia, la escuela o colegio?
 
 
 
 
 
La solución.
 
 
 
 
 
Una gran esperanza sería que el Estado invirtiera en educación sobre todo en los barrios más pobres, donde debería haber lugares para hacer deportes, piscinas, Internet abierto, arte y todo tipo de actividades para compensar lo que su familia no puede brindarles por carencias económicas. Es vergonzoso que en el periódico se manifieste preocupación porque con la baja en la natalidad va a haber menos estudiantes cuando esto es una gran oportunidad para bajar las clases a 15 por grupo y poder brindarles una educación más personal. La brecha educativa entre escuelas y colegios públicos y privados es un ejemplo de cómo a los gobiernos no les ha preocupado que el derecho a la educación se ejerza sin importar el status socioeconómico y ESTO ES AGRESIÓN HACIA LA NIÑEZ Y LA JUVENTUD Y ELLOS Y ELLAS LO SIENTEN.
 
 
Quienes son responsables: Mucha gente pero sobre todo el ESTADO QUIEN ES EL ENCARGADO DE VELAR POR EL CUMPLIMIENTO DE LOS DERECHOS DE LA POBLACIÓN.
 
 
 
 
             Fotografias por Franco Cartin

 
 
2 de noviembre, el Día de los Santos Difuntos.
 
 
 
Lilliana Gómez O.
 
 
 
 
lgomez@crinformativa.es.tl
 
 
 
Ya falta menos de un mes para el “Día de los Muertos”, ¿lo celebramos?, ¿tenemos una noción de lo que encierra verdaderamente el 2 de noviembre?. A continuación el Master en Historia, Max Hidalgo y la Socióloga, Master Ana Delia Ramírez nos exponen el tema.
 
 
 
La verdadera muerte es el olvido.
 
 
  
En la antigüedad los neandertales, los egipcios, somerios y los arcadios les rendían culto a los muertos y hasta se ha encontrado polen en sus tumbas.
 
 
En muchos países de oriente no se ha perdido la mística. Hacen la Procesión de la Calavera, en la cual, la calavera es la estatua de la Iglesia Católica y va visitando las casas y en cada morada se va rindiendo tributo, hacen Rosarios y comidas. Es una fiesta, alegría y sirve para que la comunidad se una. Como podemos ver, la Iglesia juega un papel importantísimo en esta fecha.
 
En Costa Rica se ha celebrado después de 1824, posteriormente a la administración de don Braulio Carrillo. Es una ceremonia que se convirtió en una fiesta, en la que se les rinde culto a nuestros parientes que han fallecido, más que todo a la madre, ya que nuestro país es mamero.
 
 
 
 
La pérdida del significado de esta fecha
 
 
 
 
 
 
 
 
            Fotografias por Franco Cartin

En Costa Rica se les llevaba viandas a los muertos, se hacían comidas y se compartía. El mismo Aquileo J. Echeverría tiene un cuento en el que relata un entierro campesino donde sus personajes están haciendo sobado, empanadas y la gente toma y come como si fuera una fiesta. Pero ahora se visitan las tumbas solo para pintarlas y se olvida de que ahí está enterrado un familiar.
 
 
 
Se ha perdido mucho la importancia de este día. Se llegó a convertir en una fecha comercial en el que los precios de las flores se disparan. La misma sulfuración de la sociedad hace que no piense en este tipo de situaciones.
 
 
La mayoría de las culturas occidentales le temen al misterio de la muerte. Se teme a lo que no puede ver, ya que la muerte es un sesgo de la parte física. El hombre es un ser finito y trata de resistirse a este pensamiento, hasta existe una esperanza de la vida después de la muerte, formando de esta manera el concepto de inmortalidad.
 
 
 
La pérdida de valores.
 
 

 
La gente que practica el satanismo en estos días lo hace para llamar la atención, ya que son personas que se sienten rechazadas, no se quieren a sí mismas y practican las obras satánicas, como sucedió en años anteriores en la Iglesia de Puriscal.
 
Como sociedad es necesario rechazar todo comportamiento negativo.
 
  
Debemos rescatar muchas costumbres que se han perdido. El fallecimiento tiene que unir a la familia, el 2 de noviembre, es para conmemorar a aquel ser querido que ya no está y recordar lo bueno que hizo en vida. La verdadera muerte es el olvido.
 
 
 
 
Por el Historiador Max Hidalgo Johon.
 
 
 
 
 
 
 
 
Fotografia por Franco Cartin

Es una tradición.
 
 
 
 
Al pasar el tiempo, con los valores los sentimientos también han ido cambiando. 
 
El día de los muertos tiene un gran carácter religioso, es una forma de vivir una tradición.
  
De la medida en que vamos perdiendo el temor a morir, vamos perdiendo la necesidad de mantener lazos con los seres queridos que han fallecido.
 
Actualmente la sociedad se limita al comercio, hemos perdido el concepto de los rituales.
  
Por ejemplo, en México es todo un evento, donde ponen altares, hacen comidas especiales, hay reuniones familiares. Entonces me pregunto: ¿es éste un carácter humanista que estamos dejando de usar?
 
 
 
Por la Socióloga Ana Delia Ramírez.
 
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